El diseño y el aspecto
Este es precisamente uno de esos artilugios que te hacen pensar: «Ojalá lo hubiera tenido antes». Un simple clip con un cordón resistente, pero la idea está clara. Ya no te robarán el móvil mientras te abres paso bailando por una discoteca o esperas en el quiosco nocturno para comprar algo grasiento. Parece que es para gente muy organizada, pero en realidad es para quienes pierden el móvil con demasiada frecuencia en el propio bolsillo. Un pequeño objeto con un gran estilo.
Comodidad y uso
Se engancha fácilmente a tus pantalones, al bolso o a la pulsera del festival, y se queda ahí sin moverse. Tu móvil no se balancea de forma molesta, pero tiene suficiente holgura para que puedas escuchar rápidamente ese mensaje de voz o hacer una foto a tu amigo que, de repente, se ha subido a la barra. Se nota ligero, pero resistente, como si se moviera contigo cuando la noche se convierte de repente en una aventura que ningún plan puede prever.
Para quién es
Para el amigo al que siempre se le cae el móvil, para el colega que en cada fiesta cree que todo el mundo intenta robarle y para la leyenda que, de todas formas, grita tres veces por noche: «¿Dónde está mi móvil?». También para los asistentes a festivales que saben lo abarrotada que puede estar la multitud, los estudiantes que van de club en club y todos los que entienden que perder tus cosas no es de valientes, sino una auténtica mierda. Esto es para ti, el tipo de persona que no se conforma con medias tintas y no deja que alguien con dedos largos le arruine la noche.





















