El diseño y el aspecto
Este collar lleva la luna como si te colgases al cuello tu propio pedacito de noche. Ese aspecto granulado, casi mágico, recuerda a ese momento en el que estás fuera con tus amigos después de una larga noche y, de repente, te das cuenta de que el cielo está despejado y la luna hace que todo parezca más tranquilo de lo que realmente es. Es sutil, pero con el misterio justo para que la gente se fije dos veces. Como si dijeras «vivo en mi propia órbita, amigo», sin tener que decir ni una sola palabra.
Comodidad y ajuste
El collar es ligero y se mueve suavemente contigo, igual que una buena noche se deja llevar por el ritmo de la ciudad. Ya sea que estés paseando por una discoteca abarrotada, corriendo bajo la lluvia hacia la siguiente fiesta en casa o simplemente deambulando por el campus porque a nadie le apetece irse a casa, este collar se mantiene a la perfección. Apenas lo notas, hasta que alguien te pregunta de dónde lo has sacado.
Para quién es
Este collar es ideal para los noctámbulos, los contempladores de la luna, esas tranquilas leyendas que, en medio del caos, siempre se toman un momento para respirar. Para esa persona que, en un festival, se aleja un momento de la multitud para mirar al cielo. Para ese amigo al que no le impresiona nada fácilmente, pero que aprecia un poco de simbolismo sin complicaciones. Para todos aquellos que saben que algunas noches empiezan en la pista de baile y acaban con historias bajo la luna.



















