El diseño y el aspecto
Este miniproyector puede parecer pequeño, pero, amigo, literalmente abre otro universo en tu pared. Lo enciendes y, de repente, ya no estás en esa desordenada residencia de estudiantes, sino en algún lugar entre Júpiter y algún planeta ardiente que hace que tu habitación parezca el backstage de la temporada de festivales. Es uno de esos gadgets que la gente señala nada más entrar, porque parece que tú siempre entiendes un poco más de ambiente que el resto. Como si dijeras que una noche no acaba en la fiesta posterior, sino que simplemente empieza un nuevo capítulo.
Comodidad y ajuste
Compacto, ligero y demasiado guay como para dejarlo en casa. Lo metes en el bolso, en la chaqueta o en la sudadera y te olvidas de que lo llevas, hasta que alguien dice que la habitación está un poco sosa. Entonces sacas este «proyector espacial» y, ¡bum!, de repente hay un planeta flotando sobre el sofá. Recargable y fácil de usar, justo como lo quieres cuando la noche ya lleva un buen rato y nadie tiene tiempo para complicaciones. Simplemente hace lo que necesitas: crear ambiente sin complicaciones.
Para quién es
Para la leyenda que siempre quiere seguir un rato más, ese amigo que cree que una habitación no está completa hasta que suena algo que deja a todo el mundo boquiabierto. Para el estudiante que se toma el after tan en serio como la discoteca. Para el festivalero que también quiere crear un poco de ese ambiente de escenario en casa. Para el amigo que siempre tiene una sorpresa en el bolsillo. Grimmige After Space está hecho para gente que construye su propio universo, incluso en una noche entre semana que en realidad no iba a llevar a ninguna parte, pero que, por supuesto, acaba llevándonos a alguna.































