No tengo nariz
Ya sabes cómo es, amigo. Estás en algún recinto de un festival, sale el sol, tus amigos se han esfumado en alguna discoteca silenciosa y tú vas por ahí como si fuera tu territorio. Sin estrés, sin complicaciones, sin tonterías. Eres de los que no se andan con excusas. No tienes ni idea de nada y, aun así, te colocas en primera fila como si hubieras nacido entre bastidores.
El diseño
Esta pulsera expresa exactamente lo que a veces piensas cuando, en plena noche, pierdes el hilo de tus planes. Esa sencilla frase sobre ese fondo de color vivo desprende una especie de ironía que solo las verdaderas leyendas tienen. Quienes entienden esta vida no necesitan explicaciones. Ven la pulsera, leen las palabras y saben al instante qué tipo de energía transmites. No es algo serio y, sin embargo, resulta tan reconocible que casi deseas que todo el mundo te pregunte por ello.
Comodidad y ajuste
Se ajusta lo suficiente como para no salirse cuando vas corriendo de un puesto a otro, pero es lo bastante suave como para no molestar durante esas largas noches que poco a poco se convierten en mañanas. Te mueves, bailas, te arrastras hacia la zona de restauración y esta banda simplemente se mueve contigo.
Para quién es
Para ese amigo que siempre salva el ambiente con su humor seco. Para ese compañero que lo relativiza todo, incluso cuando el resto del grupo se pregunta cómo volverán alguna vez al camping. Para esa persona que no se anda con tonterías, no le asusta el caos y vive cada fin de semana como si fuera una historia que se contará durante años en las residencias de estudiantes y en las fiestas posteriores.















