El diseño, el estampado, el aspecto
Esta barrita de queso al horno retorcida lo dice todo sin que tengas que decir ni una palabra. Es uno de esos aperitivos que todo el mundo reconoce de la cantina, la estación o esa fiesta en la que alguien gritó de repente «¡tengo aperitivos!» como si fuera una operación de rescate. En la parte de atrás, tiene todo el rollo estudiantil: sencillo, dorado, un poco crujiente, tal y como a veces debería ser la vida. Es un estampado que sonríe sin bromear y, sin embargo, te llega de inmediato.
Comodidad y ajuste
La camiseta es ligera, cómoda y da la sensación de que llevas un semestre con ella en el armario. Te permite moverte con facilidad, tanto si vas de camino a un festival, como si vuelves a llegar tarde a clase o estás en la discoteca fingiendo que la noche aún no ha hecho más que empezar. Sigue siendo muy cómoda, incluso después de esas mañanas en las que te despiertas y ya no recuerdas exactamente a qué hora te acostaste.
Para quién es
Esta camiseta es para la leyenda a la que siempre le apetece comer algo. Para el amigo que ve los aperitivos como combustible para el fin de semana y el fin de semana como un estilo de vida. Para todos aquellos que saben que, a veces, la noche no empieza hasta que crees que ya casi ha terminado. Si eres de los que aún tienen un plan más cuando todos los demás ya se quieren ir a casa, esta camiseta te quedará mejor que ningún plan de estudios jamás.


















