El ambiente
Los palitos de queso son uno de esos aperitivos que todo el mundo conoce y que a nadie le disgusta. Están calientes, son cremosos por dentro y crujientes por fuera. Esa misma sensación es la que transmite esta camiseta. Es ligera, se lleva muy cómoda y va perfecta para los estudiantes a los que les gusta empezar el día con un café y terminarlo con algo frito.
La impresión
El estampado de la espalda muestra cinco palitos de queso, como los que te dan cuando pides con demasiado entusiasmo. Dorados y desiguales, con esa típica grietita por la que el queso casi se sale. El diseño es lo suficientemente sobrio como para mantener la sencillez, pero lo bastante reconocible como para que te recuerde de inmediato a una noche de fiesta o a un descanso con hambre. Tiene algo de ironía, algo de humor y, sobre todo, algo que todo el mundo entiende sin necesidad de explicaciones.
La camiseta en sí
La camiseta es cómoda y ligera, por lo que puedes llevarla puesta fácilmente varios días seguidos. El tejido se mantiene en buen estado, incluso después de unos cuantos lavados que quizá no hayas hecho siguiendo al pie de la letra las instrucciones de la etiqueta. Combina con todo lo que ya tienes en el armario y no hace falta combinarla. Te la pones y enseguida pareces tener un plan, aunque ese plan sea simplemente «ir a la cafetería».
Para quién
Para todos aquellos que siempre dicen: «Sí, ponme unos palitos de queso». Para el estudiante que vive de la comodidad, el humor y los momentos de fritura. Para alguien que quiere llevar algo que no se tome demasiado en serio, pero que encaje perfectamente con cómo suele ser su día a día. Es una camiseta para los amantes de los aperitivos, los que disfrutan de los tentempiés y todos aquellos a los que les gusta llevar la vida con sencillez.




















