Corona
Esta pulsera es para aquel que entra y, de inmediato, siente que lleva las riendas, sin tener que hacer nada para ello. Esa sencilla corona en tu brazo lo dice todo. Sin explicaciones, sin palabrería. Te mueves por la vida nocturna como si la ciudad fuera tu patio de armas y todo el mundo pudiera unirse a tu fiesta.
El diseño y el aspecto
Esa corona parece como si alguien la hubiera dibujado con un rotulador grueso en la pared de una residencia de estudiantes tras una noche demasiado larga. Y eso es precisamente lo que la hace tan auténtica. Cruda, reconocible y totalmente acorde con tu forma de moverte por un festival o el Día del Rey. No la llevas porque quieras hacer una declaración de intenciones, sino porque encaja perfectamente con tu forma de divertirte. Desenfadada, juguetona, pero con mucho estilo.
Comodidad y ajuste
La correa es lo suficientemente ajustada como para no salirse mientras te mueves al ritmo de la música techno, pero lo suficientemente flexible como para no molestar cuando te diriges al siguiente club. Apenas se nota, salvo cuando alguien te pregunta dónde la has comprado. Se adapta a tus movimientos, como si llevara años formando parte de tu atuendo habitual de fin de semana.
Para quién es
Esto va dedicado al amigo que siempre lleva la batuta, aunque finja que todo es espontáneo. A la leyenda que pasa de unas copas al atardecer a una maratón nocturna sin forzar nada. Al estudiante que sabe que una corona no tiene por qué ser de oro para causar impresión. Si eres de los que marcan el ritmo y llevan a los amigos por donde quieren, esta pulsera te quedará como si estuviera hecha a medida para tu muñeca.















