El ambiente
Una taza Nakkie como regalo es uno de esos detalles que, en cuanto la ves, piensas: sí, claro, esto es justo el caos festivo que necesita diciembre. En la parte superior hay una cajita de regalo de color rojo vivo con un lazo amarillo y bordes verdes, como si alguien hubiera pegado una mini-sorpresa en tu taza. Es pequeña, es alegre y llega con la misma energía que un compañero de piso que se adelanta un poco al espíritu navideño.
El diseño y el ambiente
Esa cajita te dice sin palabras que puedes abrirla, incluso si aún es por la mañana y el café es tu único salvavidas. Los colores son muy llamativos y te dan justo ese toque festivo que a veces te apetece. Es uno de esos detalles que hacen que tu taza pase del modo normal al modo fiesta sin que tengas que hacer nada.
Facilidad de uso y sensación
Se toma con facilidad, ya sea con café, té o chocolate caliente, y resulta sorprendentemente consistente para ser algo que parece sacado directamente del plató de una película navideña. Es ligero en la mano, pero lo suficientemente presente como para sumergirte en el ambiente. Te acompaña a lo largo de la mañana, incluso cuando aún no estás del todo despierto.
Para quién es
Para ese amigo que siempre tiene algo que celebrar. Para esa leyenda que empieza a colgar las luces ya en noviembre. Para todos aquellos que le dan tanta importancia a la taza como a su contenido. Esta cucharilla es ideal para los fiesteros que también quieren darle un toque divertido a su café.
















