Este sombrero tiene la misma energía que una noche en la que nadie sabe ya qué hora es. Oscuro y brillante a la vez, como si alguien hubiera esparcido luces de neón sobre un cielo estrellado. Es crudo, caótico y un poco misterioso. La idea es: no hace falta que expliques cuáles son tus planes, la gente ya lo intuye.
El diseño y la imagen
Colores que saltan a la vista como si acabaran de salir de una rave espacial. Tiras azules, destellos rosas, detalles eléctricos como si el propio estampado aún vibrara con el bajo. Tiene un aire futurista, pero del tipo que tú llevarías: desenfadado, natural, pero sin pasar desapercibido. No es un accesorio de fondo. Es alguien que entra y revoluciona el ambiente al instante.
Comodidad y ajuste
Ligero, flexible y fácil de llevar. Se adapta perfectamente desde el primer momento, sin que tengas que pensar en ello. Puedes bailar con él, deambular, perderte, volver y seguir adelante. Si lo metes un rato en el bolso, lo sacas como si nada hubiera pasado. Este es un sombrero que tiene la misma energía que tú en un buen fin de semana.
Para quién es esto
Para los seres de la noche. Para quienes se sienten como en casa entre luces estroboscópicas y rayos láser. Para esa persona que siempre camina de forma ligeramente diferente al resto, sin siquiera tener que esforzarse por ello. Aquella que no se pierde entre la multitud, sino que hace que la multitud se mueva a su alrededor.
Un guiño final
Así que, amigo, si eres de los que no se lanzan a la noche solos, sino que se la llevan consigo, el Space Splash te quedará en la cabeza como si siempre hubiera estado ahí. Póntelo y deja que las luces hagan el resto.















