Para después de esquiar
En la etiqueta pone: «Lo que no se desliza, se bebe». En realidad, eso lo dice todo. No es un texto recatado, ni tampoco una canción para una clase matutina. Es una de esas canciones para más tarde.
Te queda bien solo después de esquiar
Te la pones cuando ya tienes los esquís en el armario. Fuera, en el bar, de camino a la fiesta o simplemente cuando empieza a hacer frío y ya has tomado unas copas. La frase le va como anillo al dedo.
Hace suficiente calor como para estar fuera
El gorro está hecho de un suave tejido acanalado y se ajusta cómodamente a la cabeza. Ni demasiado apretado, ni demasiado holgado. Te protege del frío mientras estás fuera charlando o esperando a que te dejen entrar.
No hace falta estar presente en todo
No es un gorro básico que tenga que combinar con todo. Es uno con un chiste. Para esos momentos en los que se puede. En las vacaciones de invierno, en las fiestas o simplemente cuando te apetece relajarte un poco.
Podría ir una noche
El parche está bien fijado y la tela se mantiene en buen estado. Aguanta bien el uso, el frío y el movimiento. Es, sencillamente, un gorro resistente para los momentos adecuados.

















